Uno de los pasos clave necesarios para fomentar una recuperación económica segura y exitosa es el acceso ampliado a las habilidades digitales necesarias para cubrir nuevos puestos de trabajo. Y una de las claves para una recuperación genuinamente inclusiva, son los programas que entreguen un acceso más fácil a habilidades digitales para las personas más afectadas por la pérdida de empleos, incluidas aquellas con ingresos más bajos, mujeres y minorías subrepresentadas.
Brad Smith, Presidente Microsoft
El desafío
Con una economía cada vez más digital, impulsada por por el computo en la nube y la aparición de nuevas tecnologías empujadas por la inteligencia artificial, creemos que es necesario un compromiso renovado con la educación digital y la entrega de las habilidades de tecnología de la información y la comunicación necesarias para que todas las personas puedan ser partícipes de esta economía, de manera tal que nadie se quede atrás por la falta de oportunidades para adquirir estas habilidades que, a medida que pasa el tiempo, se van volviendo más y más esenciales a la hora de buscar oportunidades laborales.
En consecuencia, tenemos que garantizar que los sistemas para la preparación, educación, capacitación y reentrenamiento de la fuerza de trabajo actual y futura sigan el ritmo de la transformación digital -que se ha visto acelerada por las nuevas exigencias de la pandemia COVID-19- asegurando que las personas se encuentren bien posicionadas para beneficiarse de las oportunidades que ofrecen estos cambios. En Chile, según datos de la OCDE, solo un 6% de la población tiene las habilidades necesarias para enfrentar los cambios tecnológicos que se presentan, y un 42% de la población general ni siquiera tiene las habilidades básicas.
Estimamos que la ausencia de los esfuerzos necesarios para que las personas sigan el ritmo de los avances de la tecnología plantea graves problemas competitivos para las empresas y amenaza la salud económica de cualquier país a largo plazo. Y lo que es aún peor, amenaza con ampliar la brecha de ingresos, ya profundizada por la pandemia COVID-19, entre los que tienen las habilidades necesarias para tener éxito en el siglo XXI y los que no. No poder hacer frente a este vacío, hará que muchas personas se enfrenten a un futuro incierto — en particular, en el contexto actual de una crisis económica producto de la pandemia y que ha golpeado más fuerte a quienes ya se encuentran en una situación de desventaja: especialmente mujeres, jóvenes y personas de comunidades rurales y marginadas.
Lo anterior sin duda requeriría de una colaboración público-privada, donde las empresas de tecnología como Microsoft pueden tener un papel importante para desempeñar en cerrar las brechas de habilidades. Sin embargo, nos parece que los esfuerzos de los particulares no serán suficientes, por sí solos, para satisfacer este desafío, el éxito requerirá un esfuerzo concertado entre empleadores, organizaciones sin fines de lucro, gobiernos y todas las partes interesadas.
Acortar y cerrar esta brecha, que la pandemia ha dejado en evidencia que es cada vez mayor en todo el mundo, es un factor muy relevante a la hora de buscar resolver la desigualdad y una acción importante que puede abordar el Estado para recuperar y fortalecer la economía.

Alfabetización digital
La alfabetización digital junto con las habilidades de tecnología de la información y comunicación son requisitos cada vez más importantes para la mayoría de los trabajos y el aprendizaje continuo.
La educación básica, media y superior, así como los programas de capacitación para trabajadores deben ser capaces de educar en tecnología y enseñar las habilidades de las tecnologías de la información y la comunicación actuales, relevantes y en línea con las exigencias de la fuerza laboral, poniendo especial atención en asegurar que la capacitación llegue al grupo más amplio de personas con mayores necesidades, proporcionándoles un acceso más fácil.
Microsoft cree que el Estado, en conjunto con los privados, debe propender a satisfacer las necesidades de capacitación de las personas en todas las etapas de la fuerza de trabajo, esto es, estudiantes que entran en el mundo laboral, desempleados, subempleados y empleados que necesitan ayuda para adquirir nuevas habilidades para garantizar sus posibilidades de empleo a largo plazo. Para cumplir con el objeto señalado, es indispensable pensar – en términos generales – qué formación ofrecer y cómo hacer que sea esta ampliamente accesible; y el primer paso es identificar los trabajos con mayor demanda y las habilidades necesarias para llenarlos. Estimamos que esta es una tarea que la industria de TI puede cooperar pues está bien capacitada para realizarla. Con ese conocimiento, los gobiernos pueden desarrollar y entregar acceso libre a rutas de aprendizaje y contenido para ayudar a las personas a desarrollar las habilidades que requieren estos puestos, o proporcionar incentivos y recursos financieros para que las organizaciones privadas y sin fines de lucro que lo hagan.
Afortunadamente, hay una serie de enfoques innovadores y de bajo coste para ayudar a que las personas adquieran esta cultura digital, como certificaciones de bajo costo y herramientas gratuitas de búsqueda de empleo para ayudar a las personas que desarrollan estas habilidades a buscar nuevos empleos.
Además, los nuevos servicios y dispositivos de computación — por lo general, facilitados por la nube — constituyen una verdadera promesa para los programas de aprendizaje individuales, ofreciendo entornos de aprendizaje más personalizados y enriquecedores.

Ciencias de la computación y afines
Existe una demanda relacionada con la ciencia de la computación y otras habilidades relacionadas con los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por lo que se requiere de mayores vías educativas en todo el sistema educativo que vayan más allá de la alfabetización digital simple.
En los tiempos actuales se hace profundamente necesario dotar a la comunidad educativa de una comprensión profunda de los fundamentos del mundo digital y darles las herramientas adecuadas para ser agentes creativos del mismo, y no sólo usuarios y consumidores de tecnología, así como también promover la enseñanza de las ciencias de la computación, cuya disciplina incluye la programación, el pensamiento computacional, el diseño y desarrollo de sistemas digitales. Con una buena adaptación a las nuevas tecnologías a través de la educación, el capital humano podrá enfocarse en lo que mejor hace: imaginar, crear e innovar.
En particular, en los próximos cinco años, estimamos que la fuerza laboral global puede absorber alrededor de 149 millones de nuevos empleos orientados a la tecnología. El desarrollo de software representa la mayor parte de este pronóstico, pero los roles en campos relacionados como el análisis de datos, la seguridad cibernética y la protección de la privacidad también están a punto de crecer sustancialmente.
Es por ello que Microsoft cree que es necesario que las autoridades implementen programas que apunten a fortalecer e incrementar la ciencia informática, la ciencia de los datos, la ciberseguridad y la educación en los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemática en todo el sistema educativo, poniendo énfasis en poblaciones estudiantiles subrepresentadas.
En muchos países el plan de estudios escolar básico todavía no incluye la exposición a la educación de las ciencias informáticas, que contribuye a desarrollar una lógica del aprendizaje, un razonamiento creativo y de resolución de problemas (habilidades que resultan centrales para la adaptabilidad en el mundo laboral de hoy en día) o, si lo incluye, no lo hace con la profundidad requerida. En este sentido, estimamos que apuntan en el sentido correcto iniciativas como el Plan Nacional de Lenguajes Digitales impulsado por el Ministerio de Educación y que tiene por objeto desarrollar y promover el pensamiento computacional —entendido como una forma lógica de abordar y resolver problemas—, la programación, la Robótica, y la Inteligencia Artificial en el sistema educativo.
Recomendaciones particulares
En Microsoft estimamos que las innovaciones en materia de políticas públicas que pueden ayudar a acelerar las necesidades y oportunidades de alfabetización digital y competencias esenciales deben considerar tres elementos claves:
Incentivos las micro y pequeñas empresas.
La actual crisis económica ofrece un momento importante para que los gobiernos hagan lo que se necesita desde hace tiempo, ayudando a invertir el declive y el estancamiento de dos décadas en las oportunidades de aprendizaje patrocinadas por los empleadores para los empleados. Los gobiernos pueden desempeñar un papel fundamental ofreciendo incentivos fiscales a los empleadores -especialmente a micro y pequeñas empresas- con nuevas medidas de estímulo al gasto. Los gobiernos también deberían considerar la posibilidad de hacer más para apoyar programas de formación basados en el trabajo más amplios y para apoyar el empleo de transición, que proporcionaría subsidios para experiencias de trabajo remuneradas por tiempo limitado.
Datos e innovación.
Será cada vez más importante avanzar en el desarrollo de nuevos sistemas de que ayuden a los trabajadores y a los mismos empleadores a conocer los programas de capacitación disponibles y las carreras laborales más demandadas, así como para ayudar al mismo Estado a comprender los cambios que se están produciendo en el mercado laboral tras el COVID. Nos parece que un paso clave es crear registros de aprendizaje interoperables que permitan a las personas compartir con mayor facilidad sus registros de aprendizaje con los empleadores, todo lo cual se potencia cuando los gobiernos abren sus propios bases de datos para su uso público.
Aumentar el financiamiento de habilidades directamente para las personas.
Es importante invertir en el futuro de los ciudadanos al permitir que las personas adquieran las habilidades necesarias para su futuro y la recuperación de la economía. Así, se debería proporcionar a las personas acceso a fondos para capacitación adicional en habilidades relevantes a lo largo de sus vidas, así como más fondos para los programas de capacitación laboral existentes enfocados en tecnología y habilidades.
